Microliteratura

Pudiera parecer, y algunos creen, que la microliteratura es un fenómeno nuevo, azuzado por Internet y los SMS. Pero lo cierto es que su tradición es bien larga. El origen del haiku, forma poética tradicional japonesa limitada a 17 sílabas, es anterior al siglo diez. Más recientemente, autores del talento de Kafka, Borges, Bioy Casares, Cortázar o Monterroso limitaban a pocas páginas la narración de historias que luego se dilataban en la imaginación del lector.

Aunque Borges y Casares cultivaron y promovieron la escritura de haikus, la verdadera raíz del microrrelato contemporáneo es la tradición oral: el cuento, el chiste, el refrán… la pintada. El epigrama, la greguería, la fábula y el proverbio son también formas microliterarias con origen en la literatura oral. Ramón Gómez de la Serna tiene que ser siquiera citado y enlazado aquí como creador de la greguería.

Reconocido esto, también hay que conceder a los nuevos medios parte de la responsabilidad en el vigor que estas formas conocen hoy. La limitación de los sms a 200 caracteres y el ritmo sincopado de lectura en la Red hacen la cama a la brevedad narrativa. También el requerimiento de participación universal, tan 2.0 él, ha fomentado la aparición de concursos y convocatorias literarias en las que la ínfima extensión es clave. No todo el mundo está en disposición de escribir Orgullo y prejuicio en los ratos muertos, pero igual sí para escribir una autobiografía en seis palabras. Un caso interesante que ilustra el valor otorgado a lo breve es el concurso One Second Video Festival, que conoce ya su tercera edición y limita la duración de los videos admitidos a un segundo (sí, un segundo). El fenómeno del microblogging, surgido a partir de servicios como twitter o [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE], también forma parte de esa misma tendencia.

Uno de los recursos más interesantes de este antigénero es la hipertextualidad, la conexión entre el microrrelato y otros textos anteriores que proporcionarían a este un contexto conocido por el lector. El famoso microcuento de Monterroso El dinosaurio, que resume todo el realismo mágico en una línea es un ejemplo perfecto de hipertexto. La relación entre esta forma de expandir un microrrelato y la forma básica de relación en Internet, el hipervínculo, es evidente.

Si quieres saber más sobre estos textos pigmeos, recomiendo una visita a estos enlaces:

3 thoughts on “Microliteratura

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