Un apunte post-14N

En un país con un ¡25%! de paro el éxito de las huelgas hay que valorarlo además con variables distintas de las tradicionales (empresas cerradas o a medio gas, caída del consumo eléctrico…). La de ayer fue también huelga ciudadana: de consumo, de cuidados, de voluntariado… Las manifestaciones fueron masivas en todas las ciudades en las que fueron convocadas, más cuanto más grandes, y la afluencia de público a los comercios abiertos fue menor de la habitual por lo que vi y me cuentan.

La huelga fue un éxito moderado según las mediciones tradicionales, pero un gran éxito en la calle: muchos sectores tradicionalmente invisibles estaban ayer manifestándose o encerrados o apoyando la huelga de uno u otro modo.

Hay que seguir en esa senda de unidad y reclamar a los reticentes un apoyo más claro a las movilizaciones. Ninguno de nuestros objetivos se van a lograr ganando una discusión en un bar o gritándole a la tele o poniendo velas aromáticas a Shiva.

Unidad y trabajo conjunto, amigos. Por ahí es.

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