Ceuta, la prensa impresa y la LPI

Tres episodios aparentemente inconexos que dan una idea de la liquidación de las libertades democráticas a que estamos asistiendo.

  1. La Guardia Civil repele con material antidisturbios un intento de atravesar la frontera hispano-marroquí. El resultado: 15 muertos. Desde que esto ocurrió, el director general de la GC y el Ministerio del Interior han difundido informaciones contradictorias. Es decir, han mentido.
  2. El gobierno presenta una reforma de la Ley de la Propiedad Intelectual que, entre otras cosas, establece un canon para las webs de enlaces a noticias que recaudará CEDRO (la SGAE de la prensa escrita, para entendernos). Los beneficiarios de ese canon serán, como podéis imaginar, [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]. Los principales perjudicados, los medios independientes de agregación de noticias, la mayoría de los cuales, simplemente, no podrán sobrevivir.
  3. Dos de los periódicos de mayor tirada en España (El mundo y El País) nombran nuevos directores. El Mundo se deshace de Pedro J, que había puesto al gobierno de Rajoy en su punto de mira. El País hace ya tiempo que empezó a escorarse (más) a la derecha, y el cambio de dirección refuerza esa tendencia. Desde la propia redacción se han producido quejas sobre la nueva línea editorial, particularmente amable con el gobierno.

Hay dos portadas que resumen magníficamente la conexión entre los tres episodios: una infame, de El País del 17 de febrero, y otra ridícula, de ABC. La primera agita el espantajo de las hordas de africanos preparados para asaltar España; la segunda agita el espantajo de la piratería para justificar el regalo que están a punto de recibir del gobierno en forma de nuevo canon digital.

Pero vamos por partes:

La muerte de 15 personas (15 más) durante un enfrentamiento con la Guardia Civil me parece un asunto suficientemente grave y bochornoso como para que los responsables se lo tomen en serio. Y, bueno, si el índice de lo en serio que se toma las cosas el PP es el número de mentiras y tergiversaciones que le dedican (Prestige, 11M…), pues sí, parece qe se lo han tomado en serio.

Resumámoslas:

  • Primero afirmaron que no se había empleado material antidisturbios. De hecho la primera versión negaba incluso que hubiese intervenido la Guardia Civil.
  • Negaron también que hubiese grabaciones de las cámaras de vigilancia sobre el incidente.
  • Dijeron que los inmigrantes no habían pisado suelo español.
  • Cuando se hizo obvio que sí había ímágenes de vídeo, difundieron un montaje manipulado que escamoteaba lo principal: el momento en el que se producen las muertes
  • Al aparecer imágenes de africanos custodiados por la CG en la propia playa (suelo español), afirman que la frontera internacional entre España Marruecos la define la propia Guardia Civil. Toma ya derecho internacional.

Por supuesto, lo más grave es la muerte de 15 inocentes y la increíble actuación de un cuerpo de seguridad más preocupado por la inviolabilidad de la frontera que por la vida humana.

Pero además, en democracia, semejante rosario de falsedades debería tener consecuencias. Si no las tienen es en parte porque la prensa afín al poder avala al mentiroso. Un repaso a la cobertura que ABC, La Razón o El Mundo han hecho del tema sería suficientemente ilustrativo de lo que digo.

El País es el único periódico de gran tirada (El Diario y Público tienen una distribución más modesta) que desde el principio había dado espacio y credibilidad a las voces que alertaban sobre el uso de balas de goma y botes de humo, la devolución ‘en caliente’ (ilegal en España) y la ausencia de Cruz Roja o Salvamento Marítimo en la playa del Tarajal.

Pero eso fue antes del 16 de febrero. El 17 decide sacar en portada un titular: ‘30.000 subsaharianos preparan el salto a Europa por Ceuta y Melilla’, que motivó encendidas protestas de sus lectores y de parte de su redacción. ¿Ocurrió algo los días anteriores que explique este alineamiento súbito con la prensa sumisa al gobierno?

Dejemos que lo explique el ABC:

¿Que qué tiene que ver? Veamos: hasta ahora los principales medios del poder para garantizarse el favor de la prensa eran la publicidad y los consejos de administración. La retirada de dinero público para publicidad en El Mundo y El País ha supuesto una pérdida de ingresos para ambos que ha puesto en riesgo su propia supervivencia. Un palo. En esa situación, forzar un cambio de director y de línea editorial es pan comido. Si además añades una jugosísima fuente extra de ingresos en forma de canon… La zanahoria.

De eso va esto. De laminar toda discrepancia por las malas o por las buenas.

Pero es peor.

¿Quién va a pagar ese canon que salvará del hundimiento a la prensa escrita en España? Los medios se refieren al nuevo impuesto como ‘Tasa Google‘ porque es la teta más gorda, pero puede tener un efecto mucho más grave en servicios mucho más modestos (y mucho más interesantes) que Google News. Por ejemplo, en la web española Menéame. Menéame es un agregador de noticias. Los usuarios pueden enviar a la web las noticias que le llaman la atención, y votar aquellas que le parecen más relevantes. Menéame puede dar a una noticia de un medio modesto una difusión que jamás alcanzaría por sí sola. Es una forma de evitar que determinadas versiones o puntos de vista queden silenciados por la uniformidad de los medios. Y no podría sobrevivir a la aplicación de un canon como el descrito.

Twitter o Facebook también funcionan como agregadores de noticias, y si bien Facebook puede permitirse aflojar la pasta, no lo tengo tan claro con Twitter. De hecho, dependiendo de cómo quede la redacción final de la ley, incluso los blogs personales podrían ser afectados si acostumbran a enlazar a otras webs de noticias.

No es el único aspecto preocupante de una reforma que demuestra un profundo desconocimiento sobre cómo funciona la Red (o todo lo contrario). Lo peor es que el gobierno de Rajoy parece dispuesto a cargarse un sector (el de Internet, que empieza a despegar en España) para salvarle el culo a otro, el de la prensa escrita, en caída libre por un cúmulo de circunstancias que abarca desde el cambio de hábitos de consumo de sus lectores hasta sus propios errores al interpretar el nuevo medio digital, por no hablar de su alineamiento con el poder económico… pero entre las cuales, a pesar de lo que diga ABC, nunca ha estado eso que llaman piratería. Me cuesta escribirlo sin descojonarme. De hecho los agregadores constituyen en sí una fuente de tráfico hacia sus ediciones digitales. Que no sean capaces de convertir ese tráfico en ingresos sólo indica hasta qué punto su modelo de negocio está fracasando. Y eso no lo salva ningún canon.

¿Puede la democracia sobrevivir sin una prensa independiente? Estoy de acuerdo en que no, pero no lo estoy en que eso justifique el rescate a los grandes diarios que quiere colarnos el gobierno… precisamente porque atenta contra la independencia de la prensa, porque premia a los sumisos y castiga a los críticos. Hoy la independencia (al menos la multiplicidad de puntos de vista) está en otro lado, precisamente el que se intenta silenciar.
Es otro clavo más en el ataúd de nuestra democracia.

Cámaras de seguridad: la actuación de la Guardia Civil en Ceuta – YouTube

En uno de esos vídeos que supuestamente no exixtían: agentes de la Guarda Civil disparando botes de humo desde el espigón en la zona donde se produjeron los ahogamientos, y devoluciones inmediatas a través de la valla a personas que apenas se sostienen en pie.

Van cayendo una a una las mentiras.

▶ Cámaras de seguridad: la actuación de la Guardia Civil en Ceuta – YouTube.