Letanía del converso

Primero vinieron a por los funcionarios y los pensionistas. Y no es que me pareciera bien, pero oye, que ellos tienen ahí un dinerito fijo y si momentáneamente se tienen que apretar un poquito, pues… solidaridad, ¿no?

Luego subieron el IVA. Vaya. Bueno, pero siempre se puede hacer alguna trampilla, ¿no? Intentamos que no nos cobren el IVA en lo que se pueda, o no lo declaramos todo y con eso vamos compensando. Si lo sabes hacer bien, hasta le sacas dinero.

Después fueron a por las condiciones laborales, y es lo que yo digo: que este país no levanta cabeza porque hay mucho aprovechado cobrando el paro y haciendo chapuces por ahí, que vas a la obra y ves a la mitad echando un cigarrito y a la otra mitad leyendo el periódico. Pues si uno no vale o no quiere trabajar… pues puerta, ¿no? Venga, que esto lo arreglamos entre todos.

Entonces aumentaron la edad de jubilación. Y es normal, porque con los avances médicos uno puede ser útil a la sociedad más tiempo, y cada vez hay más pensionistas y menos contribuyentes. A cuántos jubilados conozco yo que se aburren todo el día sin nada que hacer (más que darle al tinto).

Y ahí reformaron la constitución para evitar que el Estado pudiera endeudarse para mantener el gasto social. ¡Pues muy bien! Porque en eso estamos todos de acuerdo, que de donde no hay no se puede sacar. Y si no hay, pues no hay. Mira, si hasta el PP y el PSOE se han puesto de acuerdo en eso.

Luego de eso, ¿qué vino luego…? Ah, sí, otra vez a por los funcionarios y el gasto público. Y me pareció de puta madre. A tomar por culo los chupópteros esos, tanto privilegio y tan poquito trabajar. Que es un abuso el que se traen con mis impuestos, tanta subvención y tanta tontería, que había que privatizarlo todo y se iban a enterar unos cuantos.

Después subieron el IRPF. ¡Y QUÉ! ¿Qué pasa, que el otro recortó todo lo que quiso y este no va a poder? Aquí lo que iba haciendo falta ya era un tío con COJONES para adoptar medidas impopulares. Si esto es lo que hay que hacer, adelante con ello. Lo que no se puede es vivir  en el limbo, como viven algunos, que parece que no se han enterado de la crisis que hay.

Entonces fueron a por los trabajadores. QUE LES DEN POR CUUUUULOOOO, HOMBRE, A LOS TRABAJADORES, YA ESTÁ BIEN DE TANTO LLORIQUEO Y TANTO DERECHO LABORAL, ¿Y LOS QUE ESTAMOS EN EL PARO, QUÉ? Que hay muchas familias pasando necesidad para que me venga ahora uno que gana más de 1000 euros a llorarme porque lo pueden echar a la calle. ¡Y YO QUÉ!

Ahí fue que vinieron a por los sindicalistas y los manifestantes, Y POCO LES HAN DAO PARA LO KE SE MERECEN. ¡SOGA AL CUELLO, GENTUZA, OS DABA YO! Hay ke pena de madres, lo que han echao al mundo, que da hasta askito berlos.

Luego fueron a por la sanidad, la educación y la inbestigación científica. Ké pasa. ES KE AI KE VER LOS BOTIQUINES DE ALGUNO KE CON LA TARJETA DE JUBILAO DEL ABUELO TIENEN LA KASA HASTA AQKÍ DE MEDECINAS QUE NI SE LAS TOMAN QUE LAS COMPRAN POR CAPRICHO POKE SE AVURREN PORKE ESTÁN JUVILAOS. Y DE LOS MAESTRO NO ME AGA ABLAR K ME ENCABRITO.

Después fueron a por RTVE KE ERA UNA BERGUEEEENNZA LO KE PASABA ALLI DENTRO QUE NO DEJARO NI DE KE SALIERA LA MADRE DEL CUCO PO LA TELE Y A TO LOS MARICONE QUE SALE PO LA TELE LOS PONIA YO A PICA PIEDRA Y SECA PANTANO.

¡Y LUEGO SUBIERON EL IVA CON DOS COJONE Y LE DIERON DINERO AL BANKO DE LOS KOLEGA PA DEJA KLARO KIEN MANDA Y ESO ES LO K AI Y VIVA ESPAÑA Y EL REAL MADRI

…Entonces biniero a por mi con un Anal Intruder XXL. i llo los resiví co lo ojos to yeno e lagrima de la emosion poke mentró como una tankilida k era lo ma grande y era komo si tu tiene un simbibí i te pronto te se kita y ya lo ve k esta to vien. Llo amava ar gran ermano.

Las otras crisis

Quienes creímos al inicio de esta crisis que el desplome del decorado neoliberal iba a dejar al descubierto la tramoya del sistema, pecamos de ingenuos. Demasiado habituados a los efectos especiales de la economía de las burbujas, el grueso de la población del primer mundo parece haber caído en un estado de estupefacción: continúan sentados en sus butacas esperando que vuelva el mago con otro truco, con otro espectáculo de burbujas con el que simular una riqueza ficticia.

Quienes quisimos ver en la emergencia de una actitud de rebeldía globalizada el renacer de la política de base fuimos víctimas de otra ilusión, de una burbuja de otro signo que, transcurridos los meses (y llegado el frío), parece no haber sido capaz de cristalizar en nada ni, peor aún, de conectar con otros actores de la oposición al neoliberalismo.

Por una parte la maquinaria de adoctrinamiento al servicio del sistema (la práctica totalidad de los medios de masas) ha seguido ignorando cualquier crítica que no sea meramente partidista o coyuntural. Ante la mirada de todos han convertido una profunda crisis sistémica en un problema de gestores. Como resultado, en todos los países afectados por la crisis los gobiernos están cambiando de manos, pero no de signo. Donde había socialdemócratas ahora hay conservadores, y viceversa. Pero las políticas económicas permanecen incuestionadas.

Por otra, la mayoría de movimientos ciudadanos en los países occidentales, que consiguieron en sus inicios un alto grado de empatía ciudadana, han ido perdiendo apoyos en cuanto han tratado de definir sus posturas, o han caído en serias contradicciones o disensos internos que los están llevando a la inoperancia.

Como resultado de este doble frente con intereses contrapuestos se están generando algunas líneas de opinión que me parecen preocupantes a corto, pero aún más a largo plazo. El frente mediático las alimenta con consignas simplistas e interesadas; el descontento sin forma las disemina acríticamente.

Resumiéndolas a un titular, serían estas:

  1. La culpa de todo la tienen los políticos y sindicatos, que son todos unos chorizos y unos sinvergüenzas.
  2. Existen numerosas conspiraciones en la sombra encargadas de mantener las cosas como están.
  3. La política ha fracasado. La solución a los males de esta sociedad está en la transformación y superación personal en el ámbito privado.

No tengo claro cuál de las tres líneas me parece más peligrosa, pero sí que las tres están siendo muy difundidas y que, combinadas, están creando un sustrato pseudoideológico que contribuye a enmascarar (aún más) la realidad social, política y económica.

Trataré de exponer por qué me preocupan y qué alternativa les veo.

1: Piove. Porco Governo

Muchos de los lemas, pancartas y mensajes que circulan desde el comienzo de las protestas contra la crisis(1) apuntan a ‘la clase política’ como responsable de todos los males. En ese saco meten a todos los que desempeñan cualquier actividad política, que ha pasado automáticamente a resultar sospechosa. Da igual el partido al que pertenezcan, que hayan tenido o no responsabilidades de gobierno, cuáles hayan sido las posturas defendidas… Es cierto que hay distinciones: los recién llegados, aquellos sin trayectoria política o ideológica conocida gozan de cierto margen de confianza (es el caso de Equo o de UPyD, por ejemplo).

Evidentemente no hubiera sido posible el actual deterioro económico, social y político sin el concurso entusiasta de de nuestros gobernantes. Pero nada conviene más a un mal político que extender la creencia de que ‘todos son iguales’, tanto quienes nos condujeron a esta situación como quienes se opusieron a ella con la fuerza, no lo olvidemos, de los votos recibidos.

Otro grupo que se beneficia de contar con estas oportunas cabezas de turco es el poder económico, fortalecido hasta extremos antisociales gracias a las continuas medidas liberalizadoras de su actividad puestas en marcha desde los años 80.

Resulta curioso observar cómo mientras las actividades y declaraciones de nuestros políticos abren y cierran periódicos y noticieros, la actividad de los consejos de administración de bancos y otras grandes empresas apenas merecen más comentario que el muy sesgado de las páginas salmón. En España la desconfianza indiscriminada hacia el político tiene firmes raíces en el franquismo y el falangismo, nunca erradicados. La pregunta a quienes repiten que los políticos ‘no les representan’ es ¿qué alternativas (viables) proponen?

Al poder económico le interesa interponer al político entre la ira ciudadana y ellos. Al político corrupto o ineficiente el interesa compartir el peso de su mala imagen. Y al ciudadano perezoso le resulta más sencillo desechar el cesto que buscar y apartar las manzanas podridas, las verdes, las maduras, las que le gustan y las que no.

Como resultado los órganos de representación y gobierno democráticos sufren un fuerte desprestigio, no diré que injustificado, pero no igualmente merecido por todos. Que ‘los políticos’ hayan sustituido al terrorismo entre las principales preocupaciones de los españoles, según el CIS, es sintomático. Y también  preocupante. E insostenible en una democracia.

2: La amenaza reptiliana

Otro tipo de mensajes que están circulando insistentemente en la Red y que ha procurado grandes beneficios a cierta prensa es el de aquellos que pretenden haber desvelado una o mil y una conspiraciones globales que involucran a la CIA, el Mossad, la Policía Nacional, el Club Bilderberg, una raza de extraterrestres reptilianos o a Rubalcaba, a quien algunos atribuyen una capacidad de manipulación sobrehumana… ¿reptiliana?

Llama la atención cuántas personas inteligentes están dispuestas a abrazar argumentos imposibles con tal de no aceptar una verdad muy simple: las sociedades humanas albergan una infinita capacidad para la estupidez, la codicia y la crueldad. Para alcanzar el actual grado de desprecio por la vida y el bienestar del prójimo no es necesaria ninguna conspiración. Basta dejar que los instintos más egoístas se desarrollen sin restricción. Las injusticias que padecemos son resultado de las tremendas desigualdades construidas sobre el principio neoliberal de dejar a la codicia campar a sus anchas.

Europa ya conoció otras épocas oscuras y crueles asentadas en la desigualdad. El mundo hoy, más allá de nuestras cómodas fronteras, ya es cruel e inhóspido hasta saciarse. ¿De verdad necesitamos más pruebas de que el estado natural del hombre incluye grandes dosis de egoísmo y crueldad sin necesidad de más ayuda?

 3: Cambia el mundo cambiando tú

Una tercera concepción de la crisis, o más bien de su posible resolución, apunta a la capacidad del individuo para lograr mejoras en el conjunto de la sociedad mediante cambios en su vida y en su entorno inmediato.

Individualistas, humanistas, positivistas y la inagotable legión de autores de libros de autoayuda  contribuyen a extender la confianza en que es posible mejorar sustancialmente la sociedad mediante soluciones de tipo estrictamente personal: si todos mejoramos como seres humanos, la sociedad, integrada por mejores seres humanos, también lo hará.

Lamento no poder ser tan optimista a ese respecto.

Primero, porque dudo que la capacidad de contagio de los buenos hábitos supere al poder de manipulación de la superestructura. Segundo porque no creo que que sea posible operar cambios sociales mediante acciones individuales (no-sociales por definición). Tercero porque estoy seguro de que los beneficiados por el sistema no se dejarán arrebatar sin lucha sus privilegios.

No basta con procurar que nuestro entorno inmediato sea más saludable, que nuestra manera de alimentarnos sea más natural, que nuestra relación con quienes nos rodean sea más sinérgica, que actuemos en positivo evitando antagonismos… Llamadme prosaico, pero ahora mismo la trinchera está en la jornada laboral, el salario mínimo y las condiciones de despido. Y para eso hacen falta leyes, convenios y un marco de relaciones laborales justo y equilibrado.

“La razón de la sinrazón que a mi razón se hace…”

Como toda buena falacia, estas tres líneas de opinión tienen bases ciertas, sólo que están siendo llevadas a extremos interesados y muy manipulados, y que enfocadas con una lógica simplista acaban entrañando más mentira que verdad.

Es indudable que gobiernos y partidos políticos tienen una enorme responsabilidad en el proceso de cesión de poder a la gran empresa y al poder financiero. Sin su concurso entusiasta los Estados no habrían dejado crecer tanto y tan peligrosamente el poder económico, ignorando su propio papel histórico. A sabiendas de lo que hacían, adelgazaron conscientemente su papel para entregar todo el poder a los Consejos de Administración, auténticos señores feudales de un mundo concebido como mercado global.

Pero no lo es menos que en democracia el votante es igualmente responsable. Y también lo es, no lo olvidemos, quien se abstiene.

No podemos tampoco obviar el poder de los lobbys y otras organizaciones, ni su capacidad para anticipar los efectos de sus propuestas. Pero atribuirles un control absoluto sobre gobiernos, políticos y devenires históricos es ignorar una explicación más sencilla: que es el diseño del sistema el que falla. Que no son necesarias constantes intervenciones de fuerzas superpoderosas para encauzar los acontecimientos. Que bastan 30 años de aplicación de un principio económico erróneo pero incuestionado para que se produzcan los resultados que estamos conociendo.

Y sería ingenuo no reconocer la necesaria colaboración de la ciudadanía, fácilmente seducida por años de bonanza económica, cómodamente ciega a las desigualdades hasta que les tocó estar en el lado chungo del listón. Suponer que es posible un cambio significativo y perdurable mediante la transformación individual es ignorar nuestra propia psicología.

¿Entonces, qué?

Lo que parecen no querer aceptar los nuevos apóstoles de la antipolítica, los teóricos de la conspiración y los individualistas es que existen vías eficaces de transformación precisamente en los denostados campos de la política, la cotidianeidad, la participación y lo común.

Quienes abominan de la política pasan por alto que si tan eficaz se ha mostrado en ciertas manos para encaminarnos al atoyadero, igualmente puede serlo para rescatar la justicia social, la solidaridad, la inclusión y la equidad del armario ideológico. Manoseando todavía más la consabida frase, hay que recordar que otra política es posible siempre y cuando comprendamos que otra economía es necesaria. Y que la participación es también una responsabilidad compartida. La exclusión del ciudadano de las instituciones políticas ha sido en buena parte una autoexclusión, y la legítima reivindicación de una democracia más participativa choca con el escaso interés de la mayoría por implicarse y participar. Sólo se atrofian los órganos que no se utilizan.

El resultado en la últimas Elecciones Generales fue sintomático: el PP consiguió mayoría absolutísima sin un aumento significativo de votos. Fue el abandono y dispersión del voto de izquierda y centroizquierda lo que propició el aparente gran giro a la derecha.

¿Pero por qué razón las movilizaciones de claro signo progresista registradas en las calles españolas no encontraron correlato en las instituciones? En parte parecen haber querido hacer efectivo el lema ‘No nos representan’ negándose a poblar las cámaras de quienes pudieran representarles. De los muchos mensajes e ideas, muchas de ellas de gran calado político, el que parece haber arraigado más en la mayoría ha sido, tristemente, el mensaje antipolítico. Era la incógnita del 75% de simpatías hacia el 15M que reflejaban las encuestas: una vez el descontento genérico empezara a definirse en propuestas concretas, ¿qué apoyo real quedaría? A fecha de hoy, la única respuesta que tengo es ‘no el suficiente’. No el suficiente para que cualquier vía al margen de la política institucional pueda tener un efecto significativo. No quiero restar importancia a los ejercicios de democracia de base de los que hemos sido testigos, pero sí desmitificar la capacidad transformadora de esos ejercicios por sí solos, sin buscar la complicidad necesaria de otros actores.

Hace falta demasiado trabajo aún, continuado y a largo plazo, para querer descuidar vías con las que gestionar el corto plazo. Porque la lucha en estos momentos es cuerpo a cuerpo y a cortísimo plazo, por si alguien lo duda. La desconfianza generalizada hacia la actividad política y sindical nos deja inermes en esa lucha. Conseguir instituciones que nos representen pasa hoy por elegir candidatos con los que nos sintamos representados. Por sus ideas, sus acciones, su trayectoria.

Hay que hacer crítica del statu quo, pero también crítica de la crítica para evitar tanto la necesidad de reinventar la rueda a cada paso como la incorporación de elementos esotéricos y asociales al discurso. Por más que nos guste luchar contra gigantes, pimero habrá que comprobar que no se trate de molinos o, peor, de simples espantapájaros. Y convendrá recordar que jamás la clase obrera consiguió nada del individualismo, sino de la unión y de la solidaridad.

Pueden parecer objetivos demasiado mundanos para quienes deciden situar la utopía siempre un paso más allá. Pero jamás llegaremos a puerto alguno sin antes dar, tan juntos y unidos como sea posible, un modesto, insuficiente pero imprescindible primer paso hacia el objetivo común de erradicar el neoliberalismo. Tan modesto como secundar una huelga, tan insuficiente como depositar un voto.

…………………………..

(1) Hay quien me corregirá: ‘contra el sistema’, o ‘contra los recortes sociales’… pero mi impresión personal es que es más bien contra esta crisis, y que un alto porcentaje de quienes hoy critican el sistema estában muy satisfechos con él antes de la crisis y volverían a estarlo en el muy improbable caso de que recuperásemos el escenario económico de hace 5 o 6 años

Secuestro constitucional

Lo que ha pasado con la Constitución Española ha sido probablemente el peor servicio prestado a este país por el gobierno de Zapatero (con la complicidad estusiasmada del PP). Por un lado demuestra lo fácil que es reformar el texto cuando se quiere (hasta ahora se pretendía casi inamovible). Por otro talla en piedra la sumisión de los estados a los poderes financieros.

Otro elemento de la larga serie de despropósitos que tendremos que lamentar largos, largos años.

  • Pues si lo que importa es que a Moody’s le parezca bien, ya podemos cerrar el Congreso y ahorrarnos el #20n [svcnt]

Invariablemente a cada entrega de poder se subraya la reacción favorable de la bolsa, las agencias de calificación o cualquier otro gurú neoliberal.  Se les hace la boca agua con cada tajada, pero nada les sacia. Son yonkis de la sumisión de los estados.

  • Si a alguien le apetece ver cómo se reforma una constitución a espaldas de la ciudadanía, ahí lo tenéis (rtve) -> http://t.co/176F1H8 [svcnt]

El enlace era a la emisión en directo del pleno del Congreso, lógicamente ya está desactualizado.

  • Si alguien se pregunta qué hacen ese diputado o diputada que levanta uno, dos o tres dedos, le está indicando a los suyos qué deben votar [svcnt]
  • Bono: “316 votos a favor, 5 en contra. El Congreso de los Diputados ha aprobado la reforma constitucional” #15m #conRdereforma [svcnt]
  • Territorio Vergara » El veto de Llamazares – http://t.co/YC1tFjn [svcnt]

Fue una ceremonia poco constructiva, con el bipartidismo tratando de conseguir apoyos cosméticos de última hora a pesar de contar con votos más que sobrados para aprobar la reforma. El veto del diputado de IU a las enmiendas transaccionales de CiU frustraba el apoyo de éstos últimos a la reforma.

  • Ecos del día que se quebró el consenso del 78 y dos partidos privatizaron la Constitución http://t.co/WvdntWR [svcnt]

Nación Red publicó al día siguiente un buen resumen.

Al final una Constitución parace eso: un EULA que nadie lee y que puede cambiar arbitrariamente de una actualización a otra.

En seis sencillos argumentos.

Quiebra moral de la economía de mercado · ELPAÍS.com

La caída del muro de Berlín y del socialismo jugó un papel decisivo. Paradójicamente, no solo dejó huérfano de fundamento ético al socialismo, sino también al capitalismo. La vieja ideología calvinista, basada en la ética del esfuerzo y la responsabilidad individual, dejó paso a una nueva ideología donde la retórica de las “leyes impersonales del libre mercado” impediría juzgar la conducta de los actores desde una perspectiva moral. Es decir, la lógica del mercado haría desaparecer el libre albedrío y, por tanto, la responsabilidad individual. La economía quedaría así liberada de fundamentos éticos.

Esta falacia dio carta de naturaleza al “nuevo héroe” del capitalismo. Un personaje amoral, desacomplejado, libre de cualquier tipo de cortapisas, que lo quiere todo y ahora, que busca maximizar el valor de la acción y su rentabilidad inmediata, y no a la creación de valor económico a largo plazo. Además, se beneficia del paraguas del llamado “riesgo moral”: sabe que las consecuencias negativas de sus acciones no las pagará él, sino la sociedad que vendrá a su rescate.

[…]

Pero si la política no recobra su autonomía frente a los mercados financieros, y la sociedad no es capaz de manifestar su indignación ante estas conductas, no habrá límites eficaces a la economía especulativa, a la volatilidad financiera y a la desigualdad.

De ser así, el mayor riesgo de la próxima década será la creciente ingobernabilidad de nuestras sociedades democráticas. Algunas señales apuntan ya en esa dirección.

vía [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE].

Máquinas célibes

Antonio Lafuente comparte en Twitter varios enlaces que no me resisto a comentar.

Este es el primero:

Pitagoric Switch

Son fragmentos de Pitagoric Switch, un programa para niños de la televisión japonesa. Consiste en la construcción de complicados dispositivos que tienen como única función mostrar el nombre del programa después de una larga cadena de sucesos mecánicos.

Der Lauf der Dinge

Estos otros tres muestran los 30 minutos de la película Der Lauf Der Dinge, filmada por los artistas Peter Fischli y David Weiss en 1987 y que en España pudimos ver en el Pabellón Suizo de la Expo 92 (uno de los más arriesgados e interesantes de toda la Expo, presidido por el lema Suiza no existe).

Como se ve, también una larga serie de sucesos físicos, químicos y mecánicos sin fin y sin propósito, dispuestos con minuciosa exactitud y filmados con cierto sentido del suspense. Los americanos llaman a estas construcciones máquinas de Rube Goldberg, el humorista en el que se basó Sabatés para sus Inventos del Profesor Franz de Copenhage.

Añado yo este otro video que probablemente os suene

Cog, anuncio de Weiden+Kennedy para Honda

Por ese anuncio Honda y los autores de Der Lauf der Dinge anduvieron pleiteando debido a las evidentes similitudes, pero lo cierto es que ambos, como los inventos del TBO, como las máquinas del personaje de Goldberg, el profesor Lucifer Gorgonzola Butts, como las conexiones pitagóricas de la TV japonesa forman parte de una tradición humorística que se ríe de la técnica (y de la ciencia) y que en arte ha conocido muchos más ejemplos, el más importante de ellos el Gran Vidrio de Marcel Duchamp. Pero también Homage a New York, la máquina autodestructiva de Jean Tinguely; o Cloaca, de Wim Delvoye, una reconstrucción técnica del sistema digestivo humano (una máquina que procesa alimentos para producir heces).

El Gran Vidrio es descrito por Duchamp como una máquina célibe, es decir inútil, que no produce nada y que sin embargo se autosatisface: genera su propia energía a partir de su incapacidad de producir nada. Es un sistema entrópico, que consume energía y no ofrece nada a cambio y por tanto es inviable. Duchamp concibió su obra como una denuncia radical del papel del arte, convertido en objeto que se autojustifica masturbatoriamente. Otros artistas se referían de manera más amplia al funcionamiento absurdo de la sociedad capitalista, toda ella una enorme máquina célibe que emplea ingentes cantidades de energía en producir la ilusión de que funciona.

Precisamente lo curioso, y lo irritante, del anuncio de Honda no es la excesiva similitud con esta larga tradición de máquinas que ironizan sobre la máquina, sino el modo como se apropia de esa tradición para invertir su mensaje. Isn’t it nice when things just… work? (¿No es agradable cuando las cosas simplemente… funcionan?) pregunta el anuncio al final.

Y sí, sería agradable, pero es que las cosas no funcionan con esa fluidez. Todo está filmado en un solo plano. No hay imágenes digitales ni cortes en el anuncio. Toda la secuencia transcurrió tal como la vemos, pero hay cosas que se nos ocultan. Por ejemplo que para las cosas simplemente funcionasen hubo que intentarlo 606 veces. Las 605 anteriores… no funcionaron. Seis millones de dólares, dos Honda Accord desmontados y tres meses de rodaje consiguen darnos la sensación de que las cosas (el sistema, la técnica, la industria automovilística, la publicidad, el mercado, el sistema financiero, el neoliberalismo globalizado…) tienden a funcionar, cuando lo cierto es precisamente lo contario.

Es lo que está quedando estrepitosamente al descubierto estos días. Que el andamiaje (financiero) que hemos levantado para apuntalar la estructura (mercantil) se ha vuelto tan pesado que está resquebrajando los cimientos (productivos). No es el momento de disimularlo, sino de ponerlo en evicencia.

¿A quién corresponderá esa tarea…?

8 de mayo: Conferencia sobre la crisis económica en Tarifa

El viernes 8 de mayo a las 20h en el salón de actos de la Casa de la Cultura de Tarifa tendrá lugar la conferencia que, bajo el título de ‘Crisis económica y contradicciones del capitalismo global’, impartirá el profesor titular de la UCA Dr. Julio Pérez Serrano.

La charla está organizada de forma conjunta por el Consejo Local de Izquierda Unida y las Juventudes Comunistas de Tarifa.

via iutarifa.net » Blog Archive » 8 de mayo: Conferencia sobre la crisis económica en Tarifa.

Feliz día del libro

James Graham Ballard

El día del libro es una celebración catalana que la UNESCO ha extendido por todo el mundo (ejem) con una coletilla que hoy día puede levantar más de una ceja: Día mundial del libro y del derecho de autor.

Pasaremos hoy discretamente sobre la cursiva, que tanto daría para discutir, y obviaremos también la distinción sexista que la fiesta hace en su forma original (rosas para ellas, libros para ellos). Qué poco polémico estoy hoy.

Puestos a depurar, casi también deberíamos poner en cursiva la palabra libro. Al libro como formato, un taco de hojas impresas y encuadernadas, aún le queda larga vida pero la alternativa digital empieza a ser viable. La pantalla del ordenador sigue siendo demasiado agotadora para la lectura de textos largos, pero los dispositivos electrónicos empiezan a hacerse un hueco. No van a ser el regalo estrella de las próximas navidades. Ni de las siguientes. Pero están ya casi ahí, aún demasiado caros, aún con poquísimos títulos en español, pero casi ahí.

Me estoy imaginando la cara de mi padre al desenvolver un Kindle el día de Reyes… No, muchos lectores jamás darán el paso a digital así los desollen, pero yo mismo veía aún muy lejano el día en que le viera utilidad al lector de e-books (el diseño del libro de papel como artefacto es magnífico: barato, fácil de almacenar y manipular, sencillo de utilizar, óptima curva de aprendizaje…) y sin embargo me estoy encontrando muchas situaciones en las que leer libros en un aparato tan poco específico como el iPhone es la mejor opción: una cola inesperada, lugares con poca luz, o la más tonta, no tienes un libro a mano. En esos casos descargarte El corazón de las tinieblas y ponerte a leer ocupa menos de un minuto.

Así que vayamos a la raíz, a lo esencial de la fiesta, que no son los derechos de autor ni la patria catalana ni el libro, sino la lectura.

El 23 de abril se conmemora la fecha de la muerte de Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega, y la del nacimiento de Nabokov. Este año casi coincide también con la de James Graham Ballard, que falleció el pasado fin de semana. A Ballard le recordarán muchos por su obra más convencional, El imperio del sol, novela autobiográfica que Spielberg convirtió en película. Otros lo recordarán por La exhibición de atrocidades, una novela de ciencia ficción que está mucho más allá (o mucho más aquí) de la ciencia ficción. Otros por Crash, novela que anticipa el ciberpunk y que también fue película de David Cronenberg… Y a otros no les sonará de nada. Da igual. En muchas de sus novelas y relatos está la semilla de parte de la narrativa contemporánea y una radiografía de las fobias del fin de siglo. Puedes no haber leído nada suyo, pero te habrás encontrado con su rastro más de una vez en las obras de otros.

Además describe con una plasticidad envidiable.

Así que he elegido una recopilación de relatos suyos como primer regalo de este Día del Libro. Sí he dicho primer regalo, porque hay dos. Uno de ficción y otro de eso que las editoriales llaman tan ambiguamente no ficción.

El segundo me llegó hace unos días de parte de Manolo López Vera y me parece de lo más oportuno por razones que no hará falta explicar. Se titula La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla. Sus autores, Juan Torres y Alberto Garzón, renuncian a sus derechos en una versión resumida y el colectivo Attac lo edita y distribuye gratis en pdf. Menos de cien páginas con argumentos claros que, entre otros, derriban el mito de que ‘nadie predijo esta crisis’.

Son los dos últimos libros que he descargado al iPhone, por si me da un apretón de leer. Se acabó el leer las etiquetas del champú en el baño. Viva la biblioteca de bolsillo.

Feliz día del libro.

Descarga tu regalo

Si usas iPhone también deberías descargar este lector: Stanza

Actualización 2 mayo 2009

Algunos enlaces extra sobre Ballard:

El lujo no está en crisis

Lo ha dicho el camarada obrero de la confección Óscar de la Renta hoy en El País. [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE]. Eso es para la plebe que se viste de cualquier manera

Así que, con la intención de dejar claro quién queda a cada lado de la frontera del gusto y el buen vivir, quién es tropa y quién enemigo, publicamos este aviso.

A los inspectores de Hacienda y de Trabajo, a los interventores, a los cobradores del frac, a los auditores, a los jueces, fiscales y procuradores: el lujo no está en crisis.

A los compañeros ladrones de mano descubierta, a los chantajistas, a los carteristas, a los trileros, a los tironeros, a los tramposos, a las matuteras, a los falsificadores, a los contrabandistas, a los timadores, a todos los estafadores que queden fuera del paraguas de la CEOE: el lujo no está en crisis.

A los mileuristas, a los pensionistas, a los subsidiados, a los hipotecados, embargados y desahuciados, a los precarios, a los obreros con tirachinas y neumáticos en llamas, a todos los que escucháis esto desde la fila del paro: el lujo no está en crisis

A los funcionarios, a los bancarios de ventanilla, a los operadores de televenta, a los profesores, a los alumnos de preescolar a posgrado, a los servicios de mantenimiento, a los mecánicos, a los spammers, a los desarrolladores de software, a los usuarios de la vías públicas, también de las electrónicas: el lujo no está en crisis.

A los presidentes de gobierno, a los ministros y consejeros, a los alcaldes, a sus votantes y a los votantes de todos los demás, a las fuerzas del orden sean o no beneméritas: el lujo no está en crisis.

Quedáis todos advertidos. Cuando llegue la hora de poner a cada cual en su sitio, de dar, tomar y repartir, recordad todos que el lujo nunca está en crisis.

Privatizando la política económica

Vale.

30.000.000.000 euros para que la banca vuelva a ofrecer créditos a las empresas y paliar la crisis. La banca española, esa a la que tan mal le va (¿no era al contrario?). Pero ¿qué garantías tenemos de que esa banca utilice esa pasta para lo que queremos y no para lo que le convenga? Ah, que le dieron su palabra a Zapatero.

Pues ya me quedo más tranquilo, todos sabemos de la conciencia social de los banqueros españoles.

Y ahora que alguien que sepa me cuente por qué el Estado privatiza la gestión de esa pasta en lugar de hacerlo él mismo. Advertencia: absténgase cualquiera que haya defendido en el pasado las bondades del mercado, la desregulación de la economía y la no intervención del Estado.

O no respondo.