Proyectos de datos masivos en red para controlar al poder

Quién manda en el mundo? ¿Qué relaciones existen entre las élites políticas y económicas de un país? ¿Cómo se articula el entramado fiscal de los más poderosos? ¿Se puede mapear el esquema transnacional del 1% que controla los flujos financieros del planeta?

En los últimos años han surgido varios proyectos, acciones o iniciativas para desvelar los secretos de las élites económicas. Proyectos que utilizan herramientas y código informático para sacarle jugo crítico al denominado big data (datos masivos), la ingente cantidad de datos generadas a diario.

vía Proyectos de datos masivos en red para controlar al poder.

Privatizando la política económica

Vale.

30.000.000.000 euros para que la banca vuelva a ofrecer créditos a las empresas y paliar la crisis. La banca española, esa a la que tan mal le va (¿no era al contrario?). Pero ¿qué garantías tenemos de que esa banca utilice esa pasta para lo que queremos y no para lo que le convenga? Ah, que le dieron su palabra a Zapatero.

Pues ya me quedo más tranquilo, todos sabemos de la conciencia social de los banqueros españoles.

Y ahora que alguien que sepa me cuente por qué el Estado privatiza la gestión de esa pasta en lugar de hacerlo él mismo. Advertencia: absténgase cualquiera que haya defendido en el pasado las bondades del mercado, la desregulación de la economía y la no intervención del Estado.

O no respondo.

Huelga contra el Plan de Calidad y Mejora de los Rendimientos Escolares en los Centros Docentes Públicos (y contra el uso indiscriminado de las mayúsculas)

Hoy los enseñantes estamos en huelga.

El motivo es el llamado, por resumir, Plan de Calidad, cuyo nombre oficial es el que figura arriba. El tal Plan es la respuesta de la Junta de Andalucía a los muy pobres resultados del Informe PISA, que evalúa el rendimiento de los estudiantes en todo el mundo. España, y especialmente nuestra Comunidad, registra un descenso en capacidades tan determinantes como la comprensión de lo que se lee o la resolución de problemas matemáticos. Un país que reclama un puesto entre los más desarrollados del mundo, apenas aspira a no bajar del nivel medio en educación. Es normal que las autoridades competentes sientan la obligación de hacer algo. Y lo que proponen es esto, en síntesis:

  • Los centros que se adscriban al Plan definirán ciertos objetivos educativos que deberán alcanzar en el plazo de cuatro años
  • Por sumarse a ese propósito de enmienda los profesores recibirán 3000€ el primer año, y hasta 7000 en total durante el resto del periodo.
  • El director del centro evaluará el cumplimiento de los objetivos los tres primeros años, y un organismo por crear lo hará al final. Si la evaluación es positiva el incentivo se consolidará en el sueldo.

Demonios. Qué chollo. ¿Y contra eso nos manifestamos?

Pues sí.

Para empezar porque se trata de lo que la administración llama una medida pionera, es decir, que no se ha probado su eficacia en ninguna parte. Es un invento que la Consejería se saca de la manga sin oír ni consultar al profesorado, al que considera culpable de la deficiente aplicación de sus maravillosos planes educativos. Ninguna de las reivindicaciones que venimos planteando desde hace años (más inversión, disminución del número de alumnos por aula, aumento de las plantillas y equiparación salarial con el resto de las comunidades) se ha tenido en cuenta. A cambio se nos presenta una medida absurda y chapucera envuelta en un soborno tapabocas.

La respuesta de los claustros ha sido de rechazo contundente, sobre todo en secundaria. Sólo un 35% de los centros públicos se habría adscrito a la medida, según la Consejería (incluso menos según los sindicatos). A pesar de la primera promesa de recuperación de una parte del poder adquisitivo que venimos perdiendo desde los 90, hemos decidido mayoritariamente dar la espalda al Plan. Por ineficaz. Por derrochador. Por ofensivo para el enseñante.

Por ser un programa que trata de completar el volatín de ofrecer soluciones al desastre sin proponer una nueva ley, que tendría un coste político que el PSOE no quiere asumir.

7000€ a cambio de admitir que la culpa era nuestra. No de sus planes erráticos redactados de espaldas a la experiencia. No de la falta de inversiones (Andalucía es la Comunidad Autónoma que menos gasta por niño al año). No de su desconfianza hacia el docente, cada vez más un burócrata y menos un educador (un compañero se quejaba en un e-mail de la multiplicación de pequeñas tareas burocráticas a lo largo de los últimos años y concluía: sé enseñar mejor… pero no tengo tiempo). No por la inestabilidad de las plantillas, compuestas en muchos centros por un 50% de interinos sin puesto ni plaza fija, obligados además este año a opositar a la desesperada.

Nuestra.

Y la verdad, no está el horno para que las bofetadas sin manos nos las demos nosotros mismos.

Hoy lo hemos dicho cerrando las aulas. El nivel de indignación es suficiente como para que no sea la última vez si el Plan no se retira. Casi el 75% de los profesores de secundaria se ha quedado hoy en casa, y más de la mitad de los de infantil y primaria. Algunos deberían tomar nota, y eso incluye a CC.OO. y UGT, que han criticado la huelga. ¿Será porque sus liberados también percibirán esos 7000€ a cambio de nada?


En la prensa:

  • [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] (Diario de Sevilla)
  • [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] (Diario de Cádiz)
  • [Enlace bloqueado por la Tasa española AEDE] (La Voz Digital)
  • Convocatoria de CGT

Laicismo, medicina.

Algunos antecedentes sobre religión y salud:

Pues bien:

En la Comunidad de Madrid los sacerdotes podrán decidir sobre los cuidados paliativos en enfermos terminales


Relacionadas:

Reflexiones postelectorales (de un votante de IU)

El viernes 7 al conocer la noticia del atentado de ETA contra Isaías Carrasco, militante del PSE, nadie pudo evitar hacer cábalas sobre cómo podría afectar al resultado de las elecciones. En tres predicciones acerté: la participación sería masiva y el voto se concentraría en PSOE y PP (no me vi capaz de decir en qué orden); y a IU se lo llevaban por delante.

Las encuestas habían marcado una clara distancia entre PP y PSOE. Ninguna de ellas daba a los populares como vencedores y eso podía tranquilizar al electorado de izquierdas. La llamada al voto útil no parecía tan acuciante, y menos después de los debates a dos bandas, en los que Zapatero y sobre todo Solbes se habían desenvuelto con cierta comodidad. Los votantes indecisos entre IU y PSOE podían plantearse su opción con cierto relajo, y aquellos que en 2004 votaron a Zapatero como mal menor podían ahora devolver a Izquierda Unida el voto prestado de las últimas generales. Sin embargo el asesinato del ex-concejal socialista volvía a barajar el mazo. Por si fuera poco, la suspensión de la campaña daba a ETA el regalo de sembrar de incertidumbre las elecciones. Y a la prensa el de explicar a su antojo la situación.

La prensa de derechas se empleó a fondo, en especial la más radicalizada. Por si fuera poco, los fanboys del PP se lanzaron al asalto de la prensa digital. Los comentarios a las noticias en Público, El País y otros medios de referencia para el centroizquierda se fueron llenando de mensajes ferozmente críticos con el gobierno. La peor cara de la derecha española volvió a aparecer, y tenía las orejas de Ignacio Astarloa, la sonrisa de Esperanza Aguirre y la mirada de rata de Fedeguico.

Y muchos se acojonaron.

Volvió el fantasma de la barricada de votos útiles frente al PP. El resultado ya lo conocéis. Más del 80% de los votos fueron al PP o al PSOE. Que traducido por D’Hont resulta que entre ambos concentran más del 90% de los representantes en el Parlamento.

Pero cuidado, que no parezca que achaco exclusivamente a las trágicas circunstancias de esta cita electoral y al proceso de concentración de votos en sólo dos opciones los malos resultados de la coalición rojiverde. Sí le achaco la diferencia entre una bajada más o menos pronosticada (alrededor de un punto y un diputado) y la debacle sufrida. ¿Qué otros elementos han influido en esta situación? Podríamos resumirlos en estos:

  • Mala gestión de la crisis abierta en fechas demasiado próximas a la elecciones. La reacción del PCE tras los resultados deja claro que se había cerrado en falso y que las tensiones van a continuar. Nada peor que esto para arruinar la imagen exterior de un partido. Y si no, fijaos en los andalucistas.
  • Falta de un perfil claro y diferenciado del PSOE en la última legislatura. No basta con apoyar medidas de progreso, también hay que dar caña en aquellos asuntos en los que las aspiraciones de la izquierda se ven defraudadas.
  • Ciertas peculiaridades territoriales. Que ANV gobernase en Mondragón con el apoyo de Ezquer Batua era un trago demasiado amargo para muchos.
  • La falta de un mensaje claro e ilusionante y de un candidato con mayor tirón. Que esa fuera la tónica general del 9M-2oo8 no quita que tanto PP como PSOE hayan movilizado tantos votos de rechazo al otro que no necesitaran mucho más.

Y por añadir otros factores externos:

  • Ninguneo sistemático en los medios de comunicación. En este país la independencia de los medios no sólo no existe, sino que ni se preocupan en disimular. Los grupos económicos que controlan la prensa sólo rentabilizan sus apoyos si apuestan a caballo ganador.
  • La propia dinámica de estas elecciones, planteadas como unas presidenciales en segunda vuelta. A los dos principales partidos convenía esa estrategia, así se lo han cocinado y así nos lo han servido. Que los nombres de Zapatero o Rajoy no encabezaran las papeletas que la inmensa mayoría de los votantes ha introducido en las urnas ha pasado inadvertido a muchos. Cada voto al PSOE ha sido un voto a Zapatero Presidente. Cada voto al PP, lo mismo pero a Rajoy. Estaba claro que ese truco del tocomocho dejaba fuera a todos los demás, como muestra el descenso en número de votos para el resto de opciones.
  • Cosas del sistema de reparto de diputados: a un descenso de votos en torno al 25% ha correspondido una caída de diputados del 60%. Y es que el reparto por circunscripciones (más que el Sistema D’Hont) juega malas pasadas a la tercera fuerza política. Suponiendo que los escaños se asignaran en función de los votos totales (circunscripción única) y no por provincias, a IU hubiesen correspondido ¡14 representantes!.

¿Y cómo salimos de este atolladero?

Bueno, aplicando esa especie de ingeniería inversa omnipotente que suelen usar los niños podríamos decir que habría que resolver definitivamente las crisis internas, desarrollar un discurso propio y diferenciado, encontrar un candidato y una línea de acción ilusionantes, conseguir una mayor visibilidad en los medios y pelear a cara de perro un cambio en el sistema electoral.

Pero claro, ya no somos críos y sabemos que no basta con enunciar las soluciones. Y menos cuando ni siquiera tendremos grupo parlamentario. De momento lo único que puedo decir es que estaremos atentos. Qué cuatro añitos nos esperan, camaradas.