La Corrala de Europa

Lo sucedido estos días en la Corrala Utopía no es sino una pequeña reyerta situada en ese marco político y económico. Hay elecciones generales en noviembre de 2015, pero antes vienen las europeas y las municipales. El terreno debe estar acondicionado, y las obras han comenzado ya. El objetivo no sólo es expulsar a IU del Gobierno sino también criminalizarla. En última instancia se trata de etiquetar a los comunistas y radicales como populistas e irresponsables, quedando de esa forma el terreno libre. Libre, claro, para ser ocupado por los grandes hombres y mujeres de Estado, responsables y pacíficos con la troika.

vía La Corrala de Europa.

Eh, que yo también tengo un análisis post-electoral

Para hoy tenía previsto publicar un relatillo sobre un tío que… bueno, ya lo veréis otro día. Pero al final me he echado atrás, también veréis por qué.

El caso es que me ha parecido conveniente anotar algunas ideas sobre lo que ocurrió ayer.  Venga, fuera preámbulos:

Sin demasiadas sorpresas

Las encuestas ya habían lo cantado: mayoría entre absoluta y absolutérrima del PP, batacazo del PSOE, 11 escaños clavados para IU, etc. Cierto que el PSOE ha cedido al PP algunos escaños más de los que se preveía, pero la evolución de la campaña permitía pensar en algo así.

Las elecciones en España se pierden, no se ganan

El PP obtiene mayoría absolutísima con sólo un aumento del 5% con respecto a otras ocasiones en las que perdió. El vuelco lo ha provocado un descenso de 15 puntos en el voto al PSOE. Tres millones de votos que se han repartido fundamentalmente entre PP, IU y UPyD.

El partido queda muy tocado y tendrá que emprender un proceso de renovación interna que no podrá ser comandado precisamente por Rubalcaba, tras cosechar la peor derrota electoral de su partido. Hay mucho, pero mucho lastre que soltar ahí.

¿Fin de la travesía del desierto para IU?

Izquierda Unida ha subido de dos a once diputados, recuperando la posición de 1996. Ha crecido probablemente gracias al apoyo del sector más moderado de su electorado potencial. El voto más decididamente de izquierdas sigue bastante fragmentado. Sin embargo, la coalición deberá saber atraer a ese sector si quiere fortalecer su posición y no quedar a expensas del descontento de los socialdemócratas.

Decirlo es fácil.

El voto protesta, la abstención y el bipartidismo

Algunos han sumado la abstención, el voto en blanco y el voto nulo y afirman que el el voto protesta ha ganado las elecciones. Sin embargo, la abstención sólo ha sido dos puntos mayor que la registrada en 2008, y la suma de votos blancos y nulos, a pesar de haber subido de un 1,7% a un 2,6%, sigue siendo mínima. El apoyo a partidos marginales prácticamante no se ha movido.

Frente a esto, los votos del PP y PSOE sumados representan casi 18 millones de un censo de poco más de 34 millones de electores.

El bipartidismo, a pesar de retroceder con respecto a 2008, sigue ganando por mayoría absoluta (incluso sin D’Hondt de por medio).

El Senado

¿Os parece que el sistema ha beneficiado al bipartidismo? Pues echad un vistazo a la distribución de escaños en el senado. Aquí la suma de abstención, votos nulos y sobre todo papeletas en blanco (millón y cuarto) probablemente haya dado mucho mayor peso al fiel electorado conservador. El resultado es que el PP multiplica por dos y pico el número de senadores de todos los demás juntos.

¿Y el 15M?

Pues una incógnita. El movimiento no ha hecho ninguna propuesta unitaria de cara a estas elecciones, y han circulado numerosas propuestas, algunas contradictorias: votar nulo, a fuerzas minoritarias, o recurrir a la aritmética electoral para votar sistemáticamente a la previsible tercera candidatura en cada circunscripción. Esas  son las que más han circulado. IU, Equo y UPyD posiblemente hayan recibido algún caudal de votos de los indignados (a juzgar exclusivamente por los comentarios leídos en Twitter durante estos meses).

Lo cierto es que el movimiento parece haber dejado pasar una oportunidad importante para influir en una dirección clara en .

Amaiur

La coalición independentista se convierte en la 6ª fuerza política en votos y la 5ª en representación. Rosa Díez, que se queda sin grupo parlamentario, debe estar que trina.

D’Hondt

Izquierda Unida y UPyD son los partidos más perjudicados por el sistema electoral español. A IU le ha costado cada diputado 152.000 votos; al PP, 58.000. Esa es la razón por la que obtiene mayoría absolutísima sin sumar más del 50% de los votos.

Esto es así porque ha sido diseñado para que sea así: para favorecer a la derecha nacionalista y debilitar, en origen, al PCE. Y sólo cambiará cuando los votos de IU, de UPyD, o de ambos, le sean imprescindibles a alguien para formar gobierno. O cuando, como Amaiur, sea la izquierda nacionalista la que se beneficie mayoritariamente del sistema electoral español.

¿Y la democracia, qué dice de todo esto?

Pues para haber sido otra vez su fiesta se la ha visto más bien poco. Como advirtieron Julio Anguita y otros el Día de Reflexión, ayer se ratificó en las urnas la deriva antidemocrática de cesión de poder a los mercados.

Los partidos en el gobierno en toda Europa están siendo apeados sistemáticamente. Están siendo el colchón que se lleva los palos que el poder económico no recibirá jamás. Y con cada derrota electoral, el sustituto acude pronto a ceder aún más poder a los especuladores. El Partido Popular ya ha pedido que se agilice el traspaso de Gobierno, saltándose la ley, ‘porque los mercados no esperan’. Si lo queríais más claro…

Y hasta aquí hablo hoy, no porque no haya más que decir, sino precisamente por lo contrario. Occidente se encuentra en un momento decisivo (otra vez la maldición de los tiempos interesantes), del que nadie sabe cómo saldrá. Pero eso son grandes temas y aquí sólo estoy hablando de elecciones.

Estad atentos, porque vienen curvas y alguna es como el Sacacorchos de Laguna Seca

Enlaces de interés:

Secuestro constitucional

Lo que ha pasado con la Constitución Española ha sido probablemente el peor servicio prestado a este país por el gobierno de Zapatero (con la complicidad estusiasmada del PP). Por un lado demuestra lo fácil que es reformar el texto cuando se quiere (hasta ahora se pretendía casi inamovible). Por otro talla en piedra la sumisión de los estados a los poderes financieros.

Otro elemento de la larga serie de despropósitos que tendremos que lamentar largos, largos años.

  • Pues si lo que importa es que a Moody’s le parezca bien, ya podemos cerrar el Congreso y ahorrarnos el #20n [svcnt]

Invariablemente a cada entrega de poder se subraya la reacción favorable de la bolsa, las agencias de calificación o cualquier otro gurú neoliberal.  Se les hace la boca agua con cada tajada, pero nada les sacia. Son yonkis de la sumisión de los estados.

  • Si a alguien le apetece ver cómo se reforma una constitución a espaldas de la ciudadanía, ahí lo tenéis (rtve) -> http://t.co/176F1H8 [svcnt]

El enlace era a la emisión en directo del pleno del Congreso, lógicamente ya está desactualizado.

  • Si alguien se pregunta qué hacen ese diputado o diputada que levanta uno, dos o tres dedos, le está indicando a los suyos qué deben votar [svcnt]
  • Bono: “316 votos a favor, 5 en contra. El Congreso de los Diputados ha aprobado la reforma constitucional” #15m #conRdereforma [svcnt]
  • Territorio Vergara » El veto de Llamazares – http://t.co/YC1tFjn [svcnt]

Fue una ceremonia poco constructiva, con el bipartidismo tratando de conseguir apoyos cosméticos de última hora a pesar de contar con votos más que sobrados para aprobar la reforma. El veto del diputado de IU a las enmiendas transaccionales de CiU frustraba el apoyo de éstos últimos a la reforma.

  • Ecos del día que se quebró el consenso del 78 y dos partidos privatizaron la Constitución http://t.co/WvdntWR [svcnt]

Nación Red publicó al día siguiente un buen resumen.

Al final una Constitución parace eso: un EULA que nadie lee y que puede cambiar arbitrariamente de una actualización a otra.

En seis sencillos argumentos.

Reflexiones postelectorales (de un votante de IU)

El viernes 7 al conocer la noticia del atentado de ETA contra Isaías Carrasco, militante del PSE, nadie pudo evitar hacer cábalas sobre cómo podría afectar al resultado de las elecciones. En tres predicciones acerté: la participación sería masiva y el voto se concentraría en PSOE y PP (no me vi capaz de decir en qué orden); y a IU se lo llevaban por delante.

Las encuestas habían marcado una clara distancia entre PP y PSOE. Ninguna de ellas daba a los populares como vencedores y eso podía tranquilizar al electorado de izquierdas. La llamada al voto útil no parecía tan acuciante, y menos después de los debates a dos bandas, en los que Zapatero y sobre todo Solbes se habían desenvuelto con cierta comodidad. Los votantes indecisos entre IU y PSOE podían plantearse su opción con cierto relajo, y aquellos que en 2004 votaron a Zapatero como mal menor podían ahora devolver a Izquierda Unida el voto prestado de las últimas generales. Sin embargo el asesinato del ex-concejal socialista volvía a barajar el mazo. Por si fuera poco, la suspensión de la campaña daba a ETA el regalo de sembrar de incertidumbre las elecciones. Y a la prensa el de explicar a su antojo la situación.

La prensa de derechas se empleó a fondo, en especial la más radicalizada. Por si fuera poco, los fanboys del PP se lanzaron al asalto de la prensa digital. Los comentarios a las noticias en Público, El País y otros medios de referencia para el centroizquierda se fueron llenando de mensajes ferozmente críticos con el gobierno. La peor cara de la derecha española volvió a aparecer, y tenía las orejas de Ignacio Astarloa, la sonrisa de Esperanza Aguirre y la mirada de rata de Fedeguico.

Y muchos se acojonaron.

Volvió el fantasma de la barricada de votos útiles frente al PP. El resultado ya lo conocéis. Más del 80% de los votos fueron al PP o al PSOE. Que traducido por D’Hont resulta que entre ambos concentran más del 90% de los representantes en el Parlamento.

Pero cuidado, que no parezca que achaco exclusivamente a las trágicas circunstancias de esta cita electoral y al proceso de concentración de votos en sólo dos opciones los malos resultados de la coalición rojiverde. Sí le achaco la diferencia entre una bajada más o menos pronosticada (alrededor de un punto y un diputado) y la debacle sufrida. ¿Qué otros elementos han influido en esta situación? Podríamos resumirlos en estos:

  • Mala gestión de la crisis abierta en fechas demasiado próximas a la elecciones. La reacción del PCE tras los resultados deja claro que se había cerrado en falso y que las tensiones van a continuar. Nada peor que esto para arruinar la imagen exterior de un partido. Y si no, fijaos en los andalucistas.
  • Falta de un perfil claro y diferenciado del PSOE en la última legislatura. No basta con apoyar medidas de progreso, también hay que dar caña en aquellos asuntos en los que las aspiraciones de la izquierda se ven defraudadas.
  • Ciertas peculiaridades territoriales. Que ANV gobernase en Mondragón con el apoyo de Ezquer Batua era un trago demasiado amargo para muchos.
  • La falta de un mensaje claro e ilusionante y de un candidato con mayor tirón. Que esa fuera la tónica general del 9M-2oo8 no quita que tanto PP como PSOE hayan movilizado tantos votos de rechazo al otro que no necesitaran mucho más.

Y por añadir otros factores externos:

  • Ninguneo sistemático en los medios de comunicación. En este país la independencia de los medios no sólo no existe, sino que ni se preocupan en disimular. Los grupos económicos que controlan la prensa sólo rentabilizan sus apoyos si apuestan a caballo ganador.
  • La propia dinámica de estas elecciones, planteadas como unas presidenciales en segunda vuelta. A los dos principales partidos convenía esa estrategia, así se lo han cocinado y así nos lo han servido. Que los nombres de Zapatero o Rajoy no encabezaran las papeletas que la inmensa mayoría de los votantes ha introducido en las urnas ha pasado inadvertido a muchos. Cada voto al PSOE ha sido un voto a Zapatero Presidente. Cada voto al PP, lo mismo pero a Rajoy. Estaba claro que ese truco del tocomocho dejaba fuera a todos los demás, como muestra el descenso en número de votos para el resto de opciones.
  • Cosas del sistema de reparto de diputados: a un descenso de votos en torno al 25% ha correspondido una caída de diputados del 60%. Y es que el reparto por circunscripciones (más que el Sistema D’Hont) juega malas pasadas a la tercera fuerza política. Suponiendo que los escaños se asignaran en función de los votos totales (circunscripción única) y no por provincias, a IU hubiesen correspondido ¡14 representantes!.

¿Y cómo salimos de este atolladero?

Bueno, aplicando esa especie de ingeniería inversa omnipotente que suelen usar los niños podríamos decir que habría que resolver definitivamente las crisis internas, desarrollar un discurso propio y diferenciado, encontrar un candidato y una línea de acción ilusionantes, conseguir una mayor visibilidad en los medios y pelear a cara de perro un cambio en el sistema electoral.

Pero claro, ya no somos críos y sabemos que no basta con enunciar las soluciones. Y menos cuando ni siquiera tendremos grupo parlamentario. De momento lo único que puedo decir es que estaremos atentos. Qué cuatro añitos nos esperan, camaradas.